Como creyentes, nuestro mérito se basa en el hecho de que Dios nos ama y nos llama sus hijos. Somos sus hijos ahora, no alguna vez en el futuro distante. Saber que somos sus hijos nos anima a vivir como Jesús vivió.
La puerta a la vida eterna (Juan 10.7–9) es «estrecha». Esto no significa que sea difícil ser cristiano. Significa que hay muchas maneras de vivir la vida, pero un solo camino para vivir eternamente con Dios. Creer en Jesús es el único camino al cielo, porque solo Él murió por nuestros pecados y nos hizo justos delante de Dios. Vivir a su manera puede no ser fácil, pero es bueno y correcto.
Abraham uno de los hombres más distinguidos del antiguo testamento, su inquebrantable confianza en Dios y su fidelidad lo lleva a que Dios lo llamara su amigo. Santiago 2: 23
Las palabras de Jesús muestran que el camino a la vida eterna, a pesar de ser invisible, es seguro. Es tan seguro como lo es su confianza en Jesús. Él ya ha preparado el camino a la vida eterna. El único asunto que tal vez quede sin resolver es la voluntad que usted tenga de creer